Últimamente ando algo perdida, me han vencido viejos fantasmas, nuevas rutinas. Siento vértigo que el mundo pare; que corto se me hace el viaje. Cómo pasa el tiempo... Me miro al espejo y sólo me devuelve el reflejo de esta niña que se empeña en no crecer. Puede que todo siga igual; también puede que no sea así. Sólo busco futuro y horizonte, el faro que orienta al náufrago perdido.
Necesitaba una noche así, aunque a veces debilite los corazones. Ya ves, a veces me canso de mí. Sabrás, de un tiempo a esta parte a mi amor propio algo le falta, me han acechado unos lobos que lo han dejado varios puntos por debajo del de Kafka… tantos lobos, que más de una vez quise ser la lluvia al otro lado del cristal. Como la de anoche; perdona que llegue tan tarde, no paraba de llover. ¡¡La hubieses oido caer!! Por suerte los ángeles custodios nos pusieron a salvo, lleguamos a tiempo y nos resguardamos del filo de la noche en el mejor lugar que podríamos haber encontrado.
Al final, pudimos descubrir, después de tantas horas de charla, y de tantas canciones, que podemos dispensar al destino. Descubrimos, que siempre podemos inventar el final de cada historia, cartas que nunca se envían, botellas que brillan en el mar del olvido, sabes muy bien: el amor es eterno mientras dura. Y lo mejor, descubrimos que a veces sucede. Que sin saber cómo ni cuándo, algo nos eriza la piel y nos rescata del naufragio.
Ahora que la adolescencia es un septiembre lejano, que fumo flores y lloro a veces mientras duermo. Ahora que otra vez se cayeron mis alas, pero esta vez no me rendí. Ahora, que las tormentas son tan breves y los duelos no se atreven a dolerme demasiado... Ahora, es el momento de volver a empezar.
Brindemos por el amor y sus fracasos; brindemos que hoy es siempre todavía, que nunca nos gustaron las despedidas.
Pero no sin antes recordarte, que antes de rendirnos fuimos eternos...Me crees?
04/09 para pat
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